DECRETO SUPRESIÓN DE PROCESIONES 2021

«La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año cristiano. Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico. Junto a ellas, la tradición cristiana, a la hora de rememorar los acontecimientos salvíficos de la muerte y resurrección de Jesucristo, comprendió que también formaba parte de la Semana Santa sacar a procesionar las imágenes en las que se plasma lo vivido por Jesús en los días de su pasión. Es por ello que han ido constituyéndose en nuestra diócesis cofradías y hermandades que tienen por finalidad resaltar la dignidad y el misterio de la muerte del Señor Jesús y de los acontecimientos y personajes que la rodearon. Especial mención merece la Madre del Señor, que siempre, pero de manera especial estos días es venerada como la Virgen de los Dolores. Ella acompañó a su Hijo hasta el final de su vida y luego lo depositó en la tumba de la que resucitaría al tercer día.

Son muchas las personas que están vinculadas a estas cofradías y hermandades que al ver próxima la Semana Santa comienzan a preparar todo lo necesario para poder realizar las procesiones. Pero no solo son directamente ellas las implicadas también hay otras personas y sectores que hacen posible el esplendor silencioso y sobrio de los diferentes pasos.

El pasado año, a causa del confinamiento al que tuvimos que someternos a causa de esta pandemia que nos afecta, no hubo procesiones. A lo largo de este año hemos sufrido diversas recaídas en la misma, que si bien, no nos han llevado a un nuevo confinamiento, sí a la adopción por parte de las autoridades sanitarias de medidas severas para atajar la creciente subida de casos. En Ibiza y Formentera lo hemos experimentado de manera rigurosa y aunque ya no estamos en la misma situación no podemos actuar irresponsablemente. La prudencia y el bien pastoral exigen que, ante la proximidad de la Semana Santa, se tomen aquellas decisiones más convenientes de acuerdo con la situación actual de la pandemia en nuestro país, en nuestra comunidad autónoma y en nuestra diócesis

Por todo ello, oído el parecer del Consejo de Consultores, mediante este decreto determino que:

1.- Quedan suprimidas todas las procesiones de Semana Santa en todas las parroquias de la diócesis.

2.- Esta supresión no afecta a la procesión litúrgica del Domingo de Ramos, cuya viabilidad y desarrollo se determinará más adelante, siguiendo las indicaciones ya contenidas en el Misal Romano.

3.- Quedan también suprimidos los Viacrucis por las calles y plazas de las parroquias de la diócesis. Únicamente podrán realizarse dentro de los templos respetando el aforo permitido en cada momento.

Invito a todos los fieles cristianos, especialmente a los miembros de las diversas cofradías y hermandades de nuestra diócesis a vivir la Semana Santa acompañando al Señor Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados, celebrando en estos días de Cuaresma el Sacramento de la Penitencia para morir al pecado y así resucitar con Cristo el día de Pascua.

Así mismo, pido a las cofradías y hermandades que el dinero destinado a los gastos inherentes a los desfiles profesionales estudien si pueden donarlo a Cáritas para ayudar a las víctimas económicas de la pandemia que por desgracia son muchas.

Jesús esta Semana Santa va a morir otra vez en la cruz. Y la causa más profunda de su muerte está en las mismas raíces del corazón humano: en la injusticia y en la soberbia de cada uno de nosotros; en la ambición y la prepotencia de los fuertes; en el egoísmo de nuestra sociedad. El “para qué” de su muerte en el Calvario también está aquí.

Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros. Es experimentar el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.»

Ibiza, diecinueve de febrero de dos mil veintiuno.

Vicente Ribas Prats
Administrador Diocesano Párroco de Santa Eulalia y San Mateo

y

Marcelo Gabriel Jofre
Canciller Secretario

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