El domingo próximo, como es una tradición que se va consolidando, celebraremos la Jornada de la Iglesia Diocesana. Por medio de este escrito, me adelanto a dicha celebración para recordar a los amaables lectores que se trata de una ocasión muy apropiada para examinar la vida de la Iglesia que peregrina en nuestras islas de Ibiza y Formentera y facilitar una reflexión sobre nuestra pertenencia a la misma, reflexión de la cual ha de brotar un renovado compromiso con nuestra Iglesia local. Los católicos no vivimos nuestra fe de forma aislada, sino formando una comunidad, la diócesis, regida por el Obispo, con la colaboración de los sacerdotes. De la diócesis recibimos una serie de gracias, dones, servicios, ayudas para nuestra santificación y para cumplir nuestra misión. En la diócesis todos tenemos servicios que recibir y misiones que cumplir: nadie puede decir que está sin misión en la Iglesia diocesana. Por ello, es necesario que cada uno asuma esa misión y la lleve adelante en comunión. Un primer paso es el interés de unos por los otros: formamos un mismo y único cuerpo espiritual; no podemos considerarnos buenos católicos sin conocernos e interesarnos por nuestra diócesis, sus realidades, sus logros y necesidades. Junto a ello, alimentarnos con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, los Sacramentos, medios indispensables para dar vigor y fuerza al ser cristianos. Conociendo y amando la diócesis, fortalecidos por los medios sobrenaturales, el siguiente paso llevar a cabo obras concretas, según el carisma personal y las cualidades de cada uno, en bien de nuestra Iglesia. Aprovecho esta ocasión para agradecer el trabajo de todos los que sirven con tanta generosidad a la Diócesis: los que trabajan en la Curia diocesana, los distintos Delegados diocesanos, el Ecónomo Diocesano, el Tribunal Eclesiástico, los miembros de las Fundaciones diocesanas…sin su aportación nuestra Iglesia diocesana de Ibiza no podría hacer casi nada. Que la Jornada de la Iglesia Diocesana sea una ocasión propicia para asumir y concretar nuestro compromiso de ser testigos de Jesucristo en el mundo, favoreciendo para ello nuestro afecto e interés por la diócesis, por lo que ella significa y por los proyectos que lleva a cabo. Para ello se necesita, junto a la prestación personal, también la colaboración económica. En ese domingo las colectas de las celebraciones serán para la Iglesia diocesana. ¡No seamos parcos en la ofrenda!. La diócesis se halla comprometida en muchos proyectos: rehabilitación de edificios y del patrimonio cultural, formación del personal, mantenimiento del culto y clero, formación de los seminaristas, atención a las fundaciones… Para ello necesitamos, además de la aportación de los poderes públicos cuando se da, que no es siempre, de la generosidad de los fieles, manifestada de forma notable en esta Jornada y prolongada a lo largo del año por otros medios: suscripciones periódicas, donativos ocasionales, etc. A los fieles católicos y demás hombres y mujeres de buena voluntad os animo a Ser generosos con la diócesis, sabiendo que el Señor os lo premiará sin dejarse vencer en generosidad. +Vicente Juan Segura, Obispo de Ibiza |