Estimado en el Señor: Un año más, al acercarse la Semana Santa, quisiera recordarte la celebración de la Misa Crismal, que, Dios mediante, tendrá lugar el próximo día 5 de abril, Jueves Santo, a las 10’30 de la mañana en la Santa Iglesia Catedral. En la Misa Crismal, celebrada el Jueves Santo, día en el que el Señor encomendó a los doce la tarea sacerdotal de celebrar con el pan y el vino el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre hasta su regreso, recordamos que nuestras manos han sido ungidas con el óleo, que es signo del Espíritu y de su fuerza. Por eso, todos juntos, renovaremos las promesas sacerdotales que hicimos el día de nuestra ordenación. Del mismo modo, en la Misa Crismal, se consagrará el Santo Crisma, el óleo de los catecúmenos y el de los enfermos. Te animo pues a que es este día de profunda alegría y fraternidad para todos nosotros, invites a los laicos especialmente vinculados a las parroquias a que nos acompañen en esta celebración. Al concluir la celebración, como es costumbre, tendremos un encuentro convivial en el Palacio Episcopal. Este año nuestro presbiterio se ha visto enriquecido por la llegada de tres nuevos hermanos sacerdotes, Álvaro, Guillermo y Miguel Ángel, que por primera vez concelebrarán junto a nosotros en este día tan señalado. Pronto tendremos también entre nosotros a dos nuevos hermanos, el padre Santo Palina, sacerdote filipino, y Ricardo, sacerdote colombiano. Sigamos pidiendo insistentemente al Señor que envíe operarios a su mies. Aprovecho la ocasión para recordarte que la colecta del Viernes Santo se destinará, como viene siendo tradicional, para ayudar a la comunidad cristiana en Tierra Santa. Esta colecta es muy importante, pues gracias a ella puede subsistir esta comunidad y se pueden mantener las numerosas obras sociales, educativas y sanitarias que promueve allí la Iglesia, principalmente a través de la custodia franciscana. Del mismo modo te comunico que el próximo día 9 de abril, lunes de Pascua, tendremos la tradicional jornada de convivencia del clero en Cubells, a partir de la 12 de la mañana. Que la Madre de Cristo, Madre de los sacerdotes, nos sostenga y nos obtenga la gracia de llenarnos de la unción divina de su Hijo, y nos ayude a no olvidar nunca que el Espíritu del Señor nos ha enviado en medio de su pueblo a anunciar la Buena noticia. + Vicente Juan Segura Obispo de Ibiza |