Querido hermano: Al acercarse la Semana Santa, quisiera invitarte a participar en la celebración de la Misa Crismal, que, Dios mediante, tendrá lugar el próximo día 20 de marzo, Jueves Santo, a las 10’30 de la mañana en la Santa Iglesia Catedral. Este día de fiesta eminentemente sacerdotal es una llamada a renovar nuestra respuesta fiel y confiada a Dios, nuestro Padre, que nos concedido el don del ministerio sacerdotal, para continuar la obra del anuncio de la buena noticia de la salvación. En la Misa Crismal, todos juntos, renovamos las promesas sacerdotales que hicimos el día de nuestra ordenación, y será consagrado el Santo Crisma, el óleo de los catecúmenos y el de los enfermos. Te animo a que en este día de gran alegría y fraternidad para todos nosotros, invites a los laicos especialmente vinculados a la parroquia a que nos acompañen en esta celebración. Al concluir la celebración, como de costumbre, tendremos un encuentro convivial en el Palacio Episcopal. Aprovecho la ocasión para recordarte que la colecta del Viernes Santo se destinará, como viene siendo tradicional, para contribuir al sostenimiento de las parroquias y comunidades cristianas de Tierra santa. Este año, en el mes de mayo tendemos ocasión de realizar una Peregrinación Diocesana a esa bendita Tierra. Cuando estuve allí en el mes de enero pude experimentar por mi mismo la pobreza y el desamparo de los cristianos, de modo especial los de Belén, donde tuve ocasión de presidir la Eucaristía con una comunidad cristiana. Seamos pues generosos y movamos las conciencias de nuestros fieles ya que la colecta que se realiza ese día es muy importante, pues gracias a ella se pueden mantener las numerosas obras sociales, educativas y sanitarias que promueve allí la Iglesia. Del mismo modo te comunico que el próximo día 24 de marzo, lunes de Pascua, tendremos la tradicional jornada de convivencia del clero en Cubells, a partir de las 12 de la mañana. Que la Madre de Cristo, Madre de los sacerdotes, nos sostenga y nos ayude a ser en medio del mundo testigos del amor de Dios que ha padecido, ha muerto y ha resucitado por nosotros, para regalarnos la Vida Eterna. Recibe un cordial saludo +Vicente Juan Segura Obispo de Ibiza |