El domingo 15 de noviembre celebraremos el día de la Iglesia Diocesana. Esta jornada es un momento muy apropiado para que examinemos la vida de la Iglesia que peregrina en estas islas de Ibiza y Formentera, para que reflexionemos sobre nuestro modo de ser cristianos que pertenecen a la Iglesia de Jesucristo. En el momento actual parece que nuestro mundo esté sumido en una gran crisis, no solo de dimensiones económicas, sino una crisis general de valores, de cultura, de principios, de sinceridad, de respeto. Pero pese a todo, creo que en nuestra diócesis de Ibiza tenemos motivos para la esperanza. En noviembre de 2007 comencé la Visita Pastoral a nuestra diócesis. A lo largo de estos dos años he podido compartir con gozo vuestras experiencias, alentando vuestras esperanzas y trabajos para llevar adelante el anuncio del Evangelio. He visitado escuelas, locales de Cáritas y Vida Ascendente, he mantenido encuentros con los Obreros y con los enfermos e impedidos y sus familiares. Con todo esto he podido constatar la nobleza del pueblo ibicenco, que fiel a sus raíces cristianas trabaja sin descanso en el anuncio de la Buena noticia que es Jesucristo para toda la humanidad. Es por eso que os hablaba de motivos para la esperanza. Uno de estos motivos podría ser que este año contamos ya con 5 seminaristas, dos mayores, Daniel y José, y tres menores, Julio, Jordi y Fernando. Para cualquier diócesis los seminaristas son un inmenso don del cielo, pues son nuestro futuro, en quienes tenemos puestas todas nuestras esperanzas. Por eso os animo a todos a rezar por estos cinco valientes jóvenes, para que el Señor los proteja, los guíe y los acompañe en este proceso de formación. Y también, de un modo especial en este año sacerdotal, os animo a que juntos elevemos nuestras súplicas a Dios nuestro Padre, para que toque el corazón de muchos jóvenes dispuestos a seguirle en la vida sacerdotal. Otro motivo para la esperanza podría ser la apertura de la causa de Canonización por declaración de martirio de los Siervos de Dios Juan Torres Torres y XX Sacerdotes Diocesanos Compañeros Mártires, en noviembre del año pasado. Estos sacerdotes, sin duda, fueron un ejemplo para nosotros porque, fieles a la vocación recibida, supieron mantenerse firmes en su fe hasta derramar su sangre por Cristo y por el Evangelio. Su ejemplo, en este año sacerdotal, debe marcar nuestras vidas y motivarnos a ser cada día más fieles a los que el Señor quiere de cada uno de nosotros. Otro motivo podrían ser los importantes acontecimientos diocesanos que nos esperan, como puede ser, entre otros, el cincuenta aniversario de Manso Unidas, la visita a nuestra diócesis de la Cruz de los encuentros mundiales de la Juventud, que llegará a Ibiza en febrero de 2011, así como el 100 aniversario de la estancia del Santo Cáliz de la Última Cena del Señor en Ibiza. Como veis tenemos mucho en lo que seguir trabajando. Todos estos acontecimientos nos demuestran que formamos parte de una Iglesia viva, de una Iglesia con grandes expectativas de futuro, una Iglesia que sigue iluminando el camino de nuestro mundo. Por todo ello os animo a que continuéis por este camino, con tesón y constancia, venciendo siempre las dificultades que nunca nos faltaran, pero sin perder nunca de vista a Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, que nos acompaña en nuestro caminar diario y nos da fuerzas para trabajar cada día con más fuerza y energía por el Reino de Dios. Con gran alegría y esperanza os saludo y bendigo a todos. + Vicente Juan Segura, Obispo de Ibiza
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