Noticias Enlaces
 
 
 
Untitled Document
 
   
Setiembre
   
 
L
M
X
J
V
S
D
 
      1 2 3 4 5  
  6 7 8 9 10 11 12  
  13 14 15 16 17 18 19  
  20 21 22 23 24 25 26  
  27 28 29 30        
     
     
  Noticias  
 

La Población de la Mare de Dèu de Jesús celebra la fiesta de su Patrona

Este miércoles, 8 de septiembre, día en que la Iglesia celebra la Fiesta de la Natividad de la Virgen María, a las 12 de la ...


Nuevo Vicario General

El Señor Obispo hacía público el pasado ...


Nombramientos en la Diócesis

Ayer por la mañana, al concluir los ejercicios espirituales del clero diocesano, el Señor Obispo hizo público los siguientes ...

 
     
 
 
     
 

HOMILÍA CON MOTIVO DEL PRIMER DOMINGO DE MAYO EN LA PARROQUIA DE SANTA EULALIA

6/5/2007
1.      Este día, “Primer diumenge de Maig” tiene en esta querida parroquia de santa Eulalia un sabor especial. Es una fiesta que tiene su orígen en la acción de gracias. Una tradición que se remonta en el tiempo habla de un prodigioso suceso en el que se evitó una tragedia que podría haber sesgado muchas vidas. La buena gente de ese lugar, impregnada del sentido religioso de la vida, que la ha distinguido desde hace siglos, vio en el feliz resultado una señal de la providencia divina. De ese modo, se acordó celebrar cada año, en el “Primer Diumenge de Maig” una fiesta de acción de gracias. Desde entonces hasta nuestros días este día viene celebrado con solemnidad y estilo festivo. El recuerdo del amor providente de Dios ha de ser un móvil para devolver a Dios ese mismo amor que Él nos confía y siembra en nuestros corazones. Es decir, que esta fiesta ha de ser un aliciente para vivir cada vez más como cristianos, que saben distinguir cómo Dios nos acompaña, está con nosotros, nos guía y conduce por esta vida como un camino hacia la vida eterna.2.      Este domingo, las lecturas que hemos escuchado, las correspondientes al V Domingo de Pascua, son sumamente consoladoras. En un mundo complicado y, en ocasiones con dolores e injusticias, estas lecturas nos invitan a ser gente llena de esperanza, gente que sabe ver, iluminados por la Resurrección de Jesucristo, que el plan de Dios, la voluntad de Dios, es algo posible.         ¿Cuál es el plan? ¿Cuál es la voluntad de Dios? Dios quiere un mundo donde reine la justicia, la paz, la alegría: en definitiva, un mundo de amor porque Dios es amor. No se trata de tener sólo un vago sentimiento o de contentarnos con una limosna de vez en cuando o una colaboración ocasional, sino de comprometernos, animados por la gracia de Dios –para recibir la cual es necesario llevar una vida religiosa, pues sin Él no podemos hacer nada- en crear un ambiente, una cultura del amor, de la solidaridad, de la paz. 3.      ¿Vale la pena sacrificarse por los demás? El Evangelio proclamado hoy nos ha hablado del amor de Jesús hacia sus discípulos, un amor gratuito y desinteresado, un amor que, aunque se le traicione, saber mantenerse fiel; en definitiva ¡un amor verdadero! En un mundo que en ocasiones se presenta como frío y calculador, hablar de amor desinteresado y generoso, total y fiel, puede parecer sólo una utopía absurda. ¿Por qué hay que hacer el bien siempre, sin esperar nada a cambio? ¿Por qué estar disponibles a los demás, cuando parece que cada uno piensa sólo en uno mismo? ¿Por qué entregarse al servicio de los demás, si luego los demás no saben ser agradecidos? ¿Vale la pena todo eso?         Estas preguntas son justificadas porque en la vida tenemos experiencias de desilusiones, de traiciones, de incomprensiones, de frustraciones. Si no escuchamos con asiduidad el mensaje de amor del Evangelio es fácil contaminarse del egoísmo, que nos puede llevar a vivir encerrados en nosotros mismos, sólo preocupados de nosotros mismos, a no preocuparse por nada de los demás; al final, uno acaba que no se fía de nadie y el prójimo, en lugar se ser una persona a la que se ama y se le sirve, es solo un antagonista. 4.      Ante ese peligro, la lógica del Evangelio es bien diferente. Cuando leemos, como hoy, estas palabras de Jesús, entramos en una atmósfera bien diferente. “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” (Jn 15,12). Jesús se presenta a sí mismo como el modelo del amor. Antes se decía: “Ama al prójimo como a ti mismo” (Lev 19,18). Jesús aporta una novedad, y esa novedad es que hay que amar como Jesús amó: esa es la medida, esa es la fórmula.         El pasaje del Evangelio que hemos leído Jesús lo pronunció cuando ya estaban preparando su prendimiento, su pasión, su ejecución. La traición que Jesús va a sufrir no cambia su decisión de amar hasta el fin; Jesús no se lamenta, no reprocha nada, sino que va seguro sabiendo que ese es el camino: el camino del amor.         Tras la traición de Judas, cuando se prepara el juicio en el Sanedrín, ante Poncio Pilato, la agitación de la gente que preferirá a Barrabás en vez de a Jesús, Jesús continua lleno de ternura, de afecto, llama a los suyos amigos, e hijos. Es en ese momento cuando Jesús nos confía en mandamiento nuevo: “Os doy un mandado nuevo: que os améis los unos a los otros como yo os he amado”. Si nos dejamos transformar por las enseñanzas del Evangelio, entramos en un ambiente nuevo, que nos eleva, nos hace abrirnos al prójimo, al futuro y a la esperanza. Si acogemos este mensaje, podemos terminar esta Santa Misa completamente transformados, liberados del egoísmo, personas capaces de dar, como Jesús la propia vida.5.      Jesús, con su vida y su palabra nos ha señalado el camino del amor. En eso, y no por otras cosas, conocerán que somos discípulos suyos. Pensemos ahora en tantas personas que en el mundo actual viven de ese modo: los miles y miles de voluntarios que en todas las partes del mundo viven una existencia digna sirviendo a los demás. Que sea también visible entre nosotros, entre los fieles de esta parroquia de santa Eulalia, ese modo de ser cristianos. Que seamos conocidos por todos como cristianos, que fundados en Cristo, lo hacen presente amando como Él amó a los demás.

 
     

 

 

  © 2007 Obispado de Ibiza. C/Pedro Frances, 12- 07800 Eivissa |
Telf 971 31 27 73   Fax: 971 31 27 76   obibiza@obispadodeibiza.es
Página web creada por Neointeractiva s.l