LA COMUNIDAD DE LAS TERCIARIAS TRINIDAD DE SAN ANTONIO

Leemos en la Biblia, en el libro Primero de Samuel, que este sintió la llamada del Señor por tres veces. En la última respondió: Aquí estamos, Señor, qué quieres de mí? Este año el Señor ha vuelto repetir la misma llamada a la comunidad de las terciarias trinitarias de San Antonio. Y como la comunidad se encontraba en vela, con las lámparas bien encendidas, como las vírgenes prudentes del evangelio, respondieron a la voz del Señor. La primera fue sor Isabel Campillo de 69 años. Y el 24 de febrero de 2017 entró en la Casa del Padre. Ocho meses más tarde sor Maribel Font, la mujer humilde y callada, siendo que Dios Padre la llamada en su seno. Y el 9 de noviembre s’agombola dentro Él. No habían pasado tres meses y el primero de febrero, ya de este año, sor Damiana Xamena, que el 17 de marzo hubiera cumplido los 90 años, entra, para siempre en el Reino de Dios.

Cuando llegaron a la Ciudad de Mallorca los despojos de Ramon Llull representantes de todos los estamentos de la ciudad lo acompañaron para darle cristiana sepultura. El 6 de febrero, en la parroquia de Portmany, con la iglesia llena a rebosar nos reuniremos el clero, presidido por el sr. obispo, las monjas terciarias trinitarias de Sta. Eulalia, la vida consagrada de la diócesis, la comunidad educativa del col • legi Sma. Trinidad con el personal docente y no docente, alumnos, padres y madres, fieles de la parroquia y de otros lugares de la isla que querían tributar un homenaje de gratitud y de admiración a sor Damiana, por los más de 40 años que sirvió Dios y el pueblo Portmany. En la homilía el sr. obispo glosa las palabras de Jesús cuando dice: Padre, éste es mi deseo, que todos los que me has dado estén conmigo. Y ha insistido en que la muerte es el inicio de la vida para siempre. Sor Damiana, alma de vida interior, de natural bondadoso, le enseñó cómo tratar a los internos del Centro penitenciario al que iba todos los sábados con calidad de voluntaria.

Continuó el sr. obispo, que todos los presentes, con esta eucaristía damos FE de la resurrección de Jesús. Y en las oraciones del ofertorio, sor María Planells nos recordó que pregàssim por sor Isabel, Maribel y Damiana que ya disfrutan del Dios Trinitario y, también por nosotros para que sepamos vivir las realidades que nos rodean por dificultosas que sean, con valentía, verdad y justicia. Antes de recibir la bendición del sr. obispo dos maestros, Joana Escandell y na Norbi Garcia, en nombre de toda la comunidad educativa, alabaron a sor Damiana por su inmensa comprensión, por sus sabios consejos, por su palabra enriquecedora, fortalecedora, ternura y empatía en los momentos difíciles porque con nuestro ejemplo seremos testigo de la Palabra de Dios. Nos sentimos orgullosos, continuaron, de formar parte de esta vivencia que con tanto esfuerzo, dedicación, servicio y fuerza trabajó para hacer de todos nosotros las personas que hoy en día somos.

Acabó la ceremonia litúrgica cantante, con ojos llorosos y corazón agradecido: Sor Isabel, Maribel y Damiana, / su frente lleva la luz del amanecer / ya no lo surcan dolores ni trabajos / y el vestidos empapados de rocío / con los colores trinitarios / son azules, blancos y rojos./

Hermano Ventura.

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