ALOCUCIÓN DE MONS. VICENTE JUAN SEGURA AL HACERSE PUBLICA LA NOTICIA DE SU NOMBRAMIENTO COMO OBISPO AUXILIAR DE VALENCIA

Queridos hermanos sacerdotes, queridos amigos, queridos diocesanos de Ibiza y Formentera,

Al hacerse pública hoy la noticia de mi nombramiento como Obispo Auxiliar de Valencia, quiero dar gracias a Dios por esta nueva misión que la Iglesia me encomienda. A lo largo de estos 38 años de ministerio sacerdotal siempre he tratado de hacer la voluntad de Dios, fiándome plenamente de Él y entregándome allí donde me ha querido poner: primero en Cullera, luego en Roma, posteriormente en el Servicio Diplomático de la Santa Sede en las Nunciaturas de Costa Rica, Marruecos y Mozambique y de nuevo en Roma, y después en estas hermosas islas de Ibiza y Formentera.

El próximo día 22 de enero se cumplirán 15 años que el Papa San Juan Pablo II me nombró Obispo de esta querida diócesis de Ibiza. A lo largo de estos 15 años son muchas las personas que he tenido la suerte de conocer, muchas las tareas que hemos emprendido juntos. También nuestra Iglesia de Ibiza y Formentera a vivido momentos muy importantes. Solo puedo dar gracias a Dios por vuestra ayuda, por vuestro afecto y por vuestra estima. Quiero dar gracias a todos los sacerdotes de nuestra Diócesis. Ellos son los más cercanos colaboradores del Obispo, y en todos ellos he encontrado siempre cercanía, fuerza evangelizadora y dinamismo para anunciar la Buena Noticia de Jesucristo. Quiero dar las gracias también a todos los laicos, religiosos y religiosas que he tenido la oportunidad de encontrar, conocer y apreciar a lo largo de estos 15 años, de manera muy especial a todos aquellos que colaboran en la vida diocesana de Ibiza y Formentera en el Obispado, en Caritas, en las Parroquias. A todos un agradecimiento desde lo mas profundo de mi corazón.

Quiero dirigir una palabra de agradecimiento y afecto al Señor Arzobispo de Valencia, el Cardenal Antonio Cañizares Llovera, que hace algunos meses me propuso volver a mi Diócesis de origen para colaborar con él y con sus obispos auxiliares en la tarea pastoral. Vuelvo a la tierra donde nací, donde crecí y donde fui ordenado sacerdote. Vuelvo con mucha alegría y con ganas de colaborar con los sacerdotes, y con todo el Pueblo de Dios de esa amada archidiócesis.

A todos vosotros os pido que recéis por mí, para que pueda desempeñar este nuevo servicio que ahora se me encomienda siendo imagen del Buen Pastor. Hace 15 años inicié mi ministerio recibiendo la ordenación episcopal en la Catedral, Iglesia Madre de esta diócesis y hogar de nuestra celestial Patrona, Santa María, Nuestra Señora de las Nieves. A su maternal protección me acojo pidiéndole que me acompañe y que no me deje nunca de su mano.

Os bendigo a todos con el afecto y la estima de siempre