EL OBISPADO DE IBIZA CELEBRA LOS 209 AÑOS DE LA CONSAGRACIÓN DE LA CATEDRAL

EL OBISPADO DE IBIZA CELEBRA LOS 209 AÑOS DE LA CONSAGRACIÓN DE LA CATEDRAL

La diócesis de Ibiza celebra este 31 de enero el 209 aniversario de la consagración de la antigua iglesia de Santa María como catedral, que tuvo lugar ese mismo día de 1817, siendo obispo Felipe González Abarca. Este año, la misa de acción de gracias que conmemora la efeméride se oficiará en la iglesia de Santo Domingo, ya que el templo catedralicio permanece cerrado al culto para poder realizar obras de restauración en su interior; la ceremonia estará presidida por el obispo de Ibiza, Mons. Vicent Ribas, contará con la presencia del cabildo de la Catedral y dará comienzo a las 12 del mediodía.

La dedicación o consagración de las iglesias es una de las acciones litúrgicas más solemnes y un hito importante en la vida eclesial; de ahí que el Concilio Vaticano II estableciera que debían celebrarse también los aniversarios de la dedicación de cada iglesia, y muy especialmente de las catedrales, como iglesia madre y principal de toda la diócesis.

En el caso de Ibiza transcurrieron nada menos que 35 años entre la creación del Obispado de Ibiza (1782) y la consagración de su catedral en 1817. Según el canónigo e historiador Joan Marí Cardona, que se apoya en la documentación del archivo diocesano, la causa del inusual retraso fue la sucesión de guerras en que se vio envuelta España y el temor a que el templo, que se alzaba por encima del recinto amurallado de la ciudad, fuera objeto de algún ataque o profanación. También las razones económicas contribuyeron a que la consagración se fuera aplazando, porque el Ayuntamiento adeudaba al Obispado algunas cantidades que la diócesis necesitaba para hacer reformas en la iglesia de Santa María y adaptarla a su nueva función de catedral (como rehacer el altar mayor para hacer sitio al coro en el que ubicar al cabildo) y para comprar ornamentos y otros objetos litúrgicos.

La consagración de la S.I. Catedral de Ibiza pudo hacerse finalmente un 31 de enero de 1817, con gran solemnidad, en una ceremonia que incluyó la unción con el santo crisma de los pilares del edificio. Esa dedicación es la que se recuerda cada año por la relevancia que tiene para la historia diocesana, y por lo que representa el templo en el que tiene su sede el Obispo, desde donde guía a todos los fieles de Ibiza y Formentera.