UN VOLUNTARIADO QUE MIRA AL FUTURO

UN VOLUNTARIADO QUE MIRA AL FUTURO

Aprovechando la celebración del Año Mundial del Voluntariado, que se celebra este 2026, es preciso subrayar el papel que juegan los voluntarios en las entidades caritativas y solidarias de la Iglesia, y en la diócesis ibicenca, especialmente los voluntarios de Cáritas o Manos Unidas.

El horizonte que la Iglesia quiere construir es inclusivo y no deja a nadie atrás. Para ello, es imprescindible una Iglesia que se detenga, como el buen samaritano, ante quienes viven en los márgenes. Este compromiso necesita manos disponibles y corazones abiertos, y eso define al voluntariado, hoy más diverso que nunca. Conviven quienes se acercan desde la fe y la vida parroquial con un número creciente de personas jóvenes que se sienten atraídas por la acción concreta y los proyectos sociales, aunque no compartan necesariamente una motivación religiosa. Esta diversidad nos impulsa a construir organizaciones más abiertas, basadas en el respeto mutuo y en el valor del encuentro entre personas. Porque todas las personas son válidas desde el respeto, y porque el encuentro entre ellas es una oportunidad para conocer a Jesús.

La Iglesia y sus organizaciones de acción social y de ayuda al desarrollo apuestan por un voluntariado que trabaje para: 

  • Desvelar las injusticias y no silenciarlas, porque nuestro voluntariado es denuncia profética y consuelo para quienes se encuentran en las periferias de la vida.
  • Tender puentes entre orillas que parecen lejanas. El voluntariado es ese puente humano que escucha y acompaña.
  • Participar, vivir la fe en comunidad. El voluntariado de Cáritas es acción social, pero también vida cristiana en el barrio, en la parroquia, en el entorno.
  • Recrear, que es soñar con los ojos abiertos, porque nos mueve la utopía, la esperanza de un mundo mejor, inclusivo, para todas las personas. Implica empezar a construir el Reino de Dios aquí y ahora.

La identidad cristiana permanece firme, pero con las puertas abiertas para acoger, compartir la vida y la fe y hacer comunidad siempre al servicio de los más vulnerables.