Este miércoles, 21 de enero, se celebra la festividad de Santa Inés, patrona de la parroquia y el pueblo ibicenco de Santa Agnès de Corona. A las 12 del mediodía se oficiará la misa solemne, presidida por el obispo de Ibiza, Mons. Vicent Ribas, seguida de la tradicional procesión. El resto de los actos del día han sido suspendidos a causa del luto oficial por el trágico accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba.
La pequeña iglesia de Santa Agnès de Corona es admirada por su armonía arquitectónica y por su “sencilla y sublime belleza, llena de serenidad divina”, como escribió el canónigo e historiador Joan Marí Cardona, quien señaló que la oración y la plegaria en esta iglesia “son más profundas que en otros templos, mucho más recogidas y verdaderas” porque allí “elevan el espíritu con la fuerza de un aura misteriosa y divina”.
Cuando el obispo Manuel Abad y Lasierra estableció la división parroquial de la isla de Ibiza en 1785, creó la parroquia y la iglesia de Santa Inés y le asignó el territorio de la antigua vénda de Corona. La iglesia se puso bajo la advocación de esta santa porque los pobladores de Corona eran muy devotos de ella, según explica el propio decreto de erección de la parroquia, promulgado por el obispo Abad y Lasierra. La iglesia parroquial de Santa Agnès tiene además otra característica relevante, es mucho más baja y pequeña que los restantes templos que se fueron construyendo en la isla tras la división parroquial. No hay documentos que expliquen esta circunstancia, pero se da por buena la creencia popular de que fue un ardid de los coroners para acabar el templo antes que el que se estaba construyendo simultáneamente en Sant Mateu y ganar así el premio prometido por el obispo a quienes concluyeran antes su iglesia.
