MONS. VICENT RIBAS, EN LA MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS: “QUE EL EJEMPLO DE LOS SACERDOTES MÁRTIRES NOS DÉ LA FUERZA QUE NECESITAMOS”

MONS. VICENT RIBAS, EN LA MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS: “QUE EL EJEMPLO DE LOS SACERDOTES MÁRTIRES NOS DÉ LA FUERZA QUE NECESITAMOS”

El obispo de Ibiza, Mons. Vicent Ribas, ha presidido hoy en la S. I. Catedral una Misa de Acción de Gracias por la beatificación de los 20 sacerdotes mártires de la diócesis, que tuvo lugar ayer en una solemne y multitudinaria ceremonia presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos, como representante de Su Santidad el Papa León XIV. Mons. Ribas ha concelebrado la Eucaristía de este domingo con el arzobispo Secretario del Dicasterio para el Culto Divino, Mons. Aurelio García Macías, y los obispos eméritos Mons. Javier Salinas, auxiliar de valencia, y Mons. Jesús Murgui, de Orihuela-Alicante, además de otros sacerdotes de la diócesis pitiusa.

En su homilía, Mons. Vicent Ribas, ha aprovechado el Evangelio de este domingo sobre la trampa que tienden a Jesús sus detractores, los fariseos, al plantearle el dilema de si era lícito que el pueblo que sufrer la ocupación de Roma pague impuestos al César invasor, y Jesús les responde con la célebre frase: “Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. La homilía del prelado ibicenco ha situado ahí “la línea de sangre de los mártires”. Los veinte sacerdotes de Ibiza y Formentera asesinados entre el 7 de agosto y el 13 de septiembre de 1936 “habrían pagado sin protestar cualquier tributo legítimo al César; lo que no pagaron fue el tributo del alma, de la conciencia, de la libertad, de sus derechos, de su fe. De ser, por encima de todo, ellos mismos”.

“Juan Torres Torres y sus diecinueve compañeros -ha añadido el obispo- eran hombres ordinarios: curas de pueblo, confesores pacientes, pastores discretos en las parroquias de Ibiza y Formentera en las que estaban destinados. A cada uno de ellos se le ofreció una salida: renegar, y vivir. Y, si hubieran renegado, no habrían muerto. Pero se mantuvieron fuertes en medio del sufrimiento y la persecución. Frente a quienes les exigían la entrega de sus convicciones, de sus principios, de sus valores, de su identidad, de su persona (lo más sagrado, lo que ninguna autoridad terrena puede reclamar legítimamente), eligieron permanecer con su pueblo. No murieron por una bandera ni por un partido: murieron por Cristo y por los suyos. Y también por nosotros, para que su ejemplo nos dé la fuerza que necesitamos en estos momentos de nuestra historia”.

Finalmente, Mons. Ribas exhortó a todos a seguir el ejemplo de los beatos mártires, porque “en tiempos de polarización, donde todo se torna trinchera, nos recuerdan que el único programa que Cristo nos ha dado a sus discípulos es ‘ser sal y luz del mundo’ a través de un único y fundamental mandamiento: amarnos los unos a los otros”.

El próximo de semana, el sábado 24 y el domingo 25 de octubre, habrá misas de Acción de Gracias en todas las parroquias de la diócesis de Ibiza y Formentera.

Finalmente, el viernes 6 de noviembre, se celebrará la primera fiesta litúrgica de los nuevos beatos en todas las parroquias. Mons. Vicent Ribas presidirá esta primera celebración, a las 18 horas, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Pilar.