El obispo de Ibiza y Formentera, Mons. Vicent Ribas, ha invitado a los fieles de la diócesis a aprovechar el tiempo de Cuaresma para “mirar a nuestro alrededor con los ojos de Dios” y buscar «nuestro crecimiento en la vida de la fe y en la relación con el Señor”. Así lo ha dicho en unas declaraciones al programa ‘Iglesia en Ibiza y Formentera’, de COPE-Ibiza, en las que ha subrayado la importancia de este tiempo de Cuaresma como “preparación para la gran fiesta de las fiestas, que es la Pascua, en la que celebramos el centro de nuestra fe: la triunfante resurrección del Señor”.
Mons. Ribas ha advertido también de que la Cuaresma “no se puede quedar en tradiciones y costumbres”, que son importantes, pero el verdadero objetivo, “el que da sentido a la Cuaresma y a la Pascua”, ha de ser “la conversión del corazón para unirnos más al Señor”. En este sentido, el prelado recalca que “la Cuaresma no es una carga, sino un tiempo muy necesario que tenemos que aprovechar para escucharnos a nosotros mismos y al Señor, para que dé fruto en nuestra vida y en nuestra vida de fe”.
A partir del mensaje del Papa León XIV sobre la Cuaresma de este año, «Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión», el obispo de Ibiza subraya la invitación del Santo Padre a escuchar con atención, porque “muchas veces nosotros le presentamos al Señor en nuestra oración nuestros problemas, nuestras quejas, nuestras dudas… le pedimos, pedimos, pedimos. Pero es bueno también que nosotros escuchemos, y que sea Él el que nos pida, que sea Él el que nos hable, que sea Él el que nos diga. De ahí la importancia de que la Cuaresma sea un tiempo silencioso donde nosotros podamos escuchar la voz del Señor”, explica Mons. Ribas.
El mensaje del Papa recalca que el ayuno cuaresmal no debe ser interpretado únicamente como privación de alimento, sino de muchas cuestiones materiales que distraen de nuestra apertura hacia Dios y hacia los demás. Un enfoque al que se refirió también el obispo: “Tendríamos que ayunar de tantas cosas que nos despistan, que nos descentran, privarnos de ellas durante un tiempo. Si en lugar de fijarnos en la pantalla del móvil, miramos a nuestro alrededor con los ojos de Dios, veremos muchas situaciones de pobreza de hermanos nuestros”, ha señalado en la misma entrevista.
