La solemnidad de la Virgen de la Merced, que se celebra el 24 de septiembre, es también la fiesta patronal de las prisiones, y se celebrará en el centro penitenciario de Ibiza con una misa, a las 17 horas, para los internos y funcionarios.
El origen de esta devoción y de este patronazgo se remonta al siglo XIII, cuando Pedro Nolasco se da cuenta de la necesidad de atender a los cristianos que estaban en cautividad o esclavizados en tierra musulmana y fundó la Orden de la Merced, cuya principal misión pastoral era la redención de los presos. Durante varios siglos, los religiosos de la congregación de los mercedarios se comprometían incluso a ser rehenes de los captores a cambio de la libertad de los cautivos y de pagar una suma de dinero, que no siempre llegaba y costó la vida de cientos de mercedarios.
Tras la abolición de la esclavitud en el siglo XVIII, los mercedarios comienzan a visitar a los presos y acompañarles a ellos y sus familias.
En 1939, la Virgen de la Merced fue declarada, en España y en muchos otros países, patrona de las prisiones, de los presos y funcionarios de instituciones penitenciarias, y en torno a esta fiesta siempre se organizan en las cárceles diversas actividades.
