LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE JESÚS CELEBRA EL 8 DE SEPTIEMBRE SU FIESTA PATRONAL

LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE JESÚS CELEBRA EL 8 DE SEPTIEMBRE SU FIESTA PATRONAL

La parroquia y el pueblo de Jesús celebran el martes 8 de septiembre su fiesta patronal, la solemnidad de Nuestra Señora de Jesús. En su honor se oficiará, a las 11:30 horas, la misa de fiesta, seguida de procesión, presididas por el obispo de Ibiza, Mons. Vicent Ribas. Estas celebraciones litúrgicas contarán con la participación del Cor des Pla de Jesús y sa Colla de l’Horta.

Cuenta el canónigo e historiador Joan Marí Cardona, que la fiesta patronal de Jesús era una de las más tradicionales y arraigadas de toda Ibiza, y que la iglesia del pueblo era “santuario de cortas peregrinaciones, especialmente de gente del mar”, que acudía al templo no sólo el día de la patrona, sino lo largo de todo el año. En todo caso, cada 8 de septiembre una multitud de gente de la ciudad y de otros lugares de la isla se concentraba en el pueblo para participar en una celebración que alcanzó una gran popularidad, similar a la de Sant Jordi.

Según el también clérigo e historiador Isidor Macabich, la iglesia de Nuestra Señora de Jesús fue construida en 1466, aunque no han aparecido documentos que permitan afirmar con certeza quién y por qué la edificó. Marí Cardona sostiene que no fue por iniciativa de la diócesis de Tarragona (a la que pertenecía la parroquia de Ibiza en esa época), sino de la Universitat, la institución que gobernó Ibiza hasta el siglo XVIII, que tenía mucho interés en atraer a la isla a alguna congregación religiosa para potenciar la enseñanza, las predicaciones y sumar argumentos para su reivindicación de contar con una diócesis propia.

Está documentado que a finales del siglo XV ya existía en Jesús una comunidad de franciscanos, que continuó allí al menos hasta 1577 y a la que se debe el valioso retablo que aún preside el templo. Posiblemente a causa de las frecuentes incursiones piratas, a las que estaban muy expuestos y continuamente en peligro de saqueos o de ser apresados, lo cierto es que en 1580 los franciscanos habían abandonado Jesús y la Universitat cedió la iglesia a orden de los dominicos, pese a la oposición del clero parroquial de Santa María. Es posible que, a pesar de los peligros, los dominicos aceptaran instalarse en Jesús gracias a la promesa de la Universitat de cederles un terreno para que pudieran construir un convento propio en Dalt Vila una vez que concluyera la construcción de las murallas, en 1585.

En 1674, instalada ya la comunidad dominica en su flamante convento del baluarte de Santa Llúcia, decidieron vender el templo de Jesús a la parroquia de Santa Maria, que a su vez cargó el coste a los pobladores de la zona, que en este caso no tuvieron que edificar su propia iglesia, pero sí pagar lo que había costado.

En 1785, con la división parroquial de la isla efectuada por el primer obispo de Ibiza, Manuel Abad y Lasierra, Nuestra Señora de Jesús se convirtió en parroquia, con un territorio que abarcaba las véndes de ses Torres, Cala Llonga, Santa Maria y l’Horta, aunque con los años esta última pasaría a formar parte de la parroquia de Puig d’en Valls.