Las fiestas patronales de Ibiza, las Festes de la Terra, concluyen este sábado, 8 de agosto, solemnidad de San Ciriaco mártir, patrón de Ibiza, y aniversario de la conquista catalana de 1235. A las 10:30 se oficiado una misa solemne en la S. I. Catedral, presidida por el obispo de la diócesis, Mons. Vicent Ribas, tras la cual ha salido la tradicional procesión hacia la capilla de San Ciriaco, donde se ha cantado un Te Deum, y ha proseguido después hacia el monumento a Guillem de Montgrí para la tradicional ofrenda floral.
Durante su homilía en la solemne misa en honor del patrón, el obispo de Ibiza ha destacado que el principal acontecimiento que se conmemora el 8 de agosto “no fue la conquista de unas murallas ni de un territorio”, sino que “la verdadera victoria fue que el Evangelio pudo volver a ser proclamado en nuestras tierras y Cristo volvió a ser conocido, amado y celebrado en cada rincón de nuestras islas”. El 8 de agosto de 1235, ha añadido Mons. Ribas Prats, “fue el comienzo de una nueva etapa en la que el Evangelio fue dando forma a quienes habitaban estas tierras”, de modo que “nuestros antepasados fueron forjando su carácter, su vida y su alma a la luz de la Palabra de Dios”.
A continuación, el prelado vinculó el martirio de San Ciriaco con el de los sacerdotes de la diócesis de Ibiza que serán beatificados el 17 de octubre, “una fecha de gran trascendencia para nuestra Iglesia de Ibiza y Formentera”, que habrá que vivir “con una mirada limpia de toda ideologización, aunque profundamente evangélica”.
“La Iglesia beatifica mártires a aquellos que permanecen fieles a Cristo hasta el final, aceptando la muerte sin renunciar a la fe y respondiendo al odio con el amor, con el perdón”, explicó el obispo. “Por eso, la memoria que hacemos de ellos no es una memoria de enfrentamiento ni de venganza. Tampoco pretende reabrir heridas ni fomentar las divisiones que tanto daño han hecho en nuestro país”. Y añadió: “La memoria de la Iglesia es diferente. Es una memoria agradecida. Agradecida porque hubo hombres y mujeres que sostuvieron la fe cuando todo parecía que iba a acabar. Agradecida porque hubo sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas que prefirieron perderlo todo antes que perder a Cristo. Agradecida porque su sangre no alimentó el odio, sino que fue signo de esperanza para las generaciones venideras. Los mártires no murieron contra nadie, sino que murieron por alguien: por Jesucristo, el Hijo único de Dios. Este es el hecho fundamental. Nuestros futuros beatos, al decirle sí a Dios, también le decían sí a la verdad, sí al bien, sí al amor, sí a la justicia, sí a la vida, sí a todos y cada uno de nosotros”.

La celebración del 8 de agosto conmemora la conquista de Ibiza y Formentera por las tropas de Guillem de Montgrí, Pere de Portugal y Nunó Sanç para la corona de Aragón. La “Fiesta de la Conquista” (denominación que ya aparece en documentos del siglo XVI) es, para el sacerdote e historiador Joan Marí Cardona, “la fiesta de las fiestas”, porque evoca “el punto original y esencial de nuestras fiestas de la tierra”. Inicialmente, esta solemnidad estaba dedicada a Santa Tecla, patrona de la iglesia de Tarragona, a la que quedó adscrita la parroquia de Santa María de Ibiza, constituida semanas después de la conquista de 1235; a Santa Tecla se dedicó también una de las primeras capillas construidas en el primer templo parroquial ibicenco.
Pero a partir del siglo XVI, San Ciriaco mártir comienza a cobrar protagonismo en esta fiesta, según Marí Cardona porque los ibicencos llevaban ya mucho tiempo reclamando sin éxito la creación de una diócesis propia, desligada de la de Tarragona, y en algún momento la Universitat (la institución de gobierno insular de la época) decidió ir cortando vínculos con Tarragona como forma de presión para lograr ese objetivo. En documentos de 1544 ya se menciona la fiesta de San Ciriaco vinculada al 8 de agosto y hay constancia de que a mediados del siglo XVI ya había ese día una procesión en su honor. Otros documentos sitúan en el año 1650 el cambio en la advocación del 8 de agosto de Santa Tecla a San Ciriaco “por mandato del vicario general”. Sin embargo, no aparece ningún vestigio de San Ciriaco en la iglesia parroquial de Santa María hasta 1803, aunque ya en 1677 la Universitat se refería a San Ciriaco como “patrón de toda la isla de Ibiza”, aunque este patronazgo no había sido decretado por ninguna autoridad eclesiática, aclara Marí Cardona.
En 1754, el Ayuntamiento de Eivissa ordenó construir la capillita de San Ciriaco en el lugar por donde, según la tradición, habían entrado los conquistadores catalanes en la ciudadela amurallada de la Ibiza árabe. Es la misma capilla a la que se dirige cada año la procesión que sale de la S. I. Catedral tras la misa solemne de la fiesta del patrón de Ibiza.

Las Festes de la Terra de Ibiza fueron declaradas Fiesta de Interés Cultural en 2008.

Fotos: J. A. Riera (Diario de Ibiza)
