LOS OBISPOS AGRADECEN A LOS FIELES Y A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA SU “PARTICIPACIÓN ENTUSIASTA” EN EL VIAJE DE LEÓN XIV

LOS OBISPOS AGRADECEN A LOS FIELES Y A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA SU “PARTICIPACIÓN ENTUSIASTA” EN EL VIAJE DE LEÓN XIV

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), haciéndose eco del sentir de todos los obispos de las diócesis españolas ha dado las gracias a todos los fieles y, a través de ellos, a toda la sociedad española por su “participación entusiasta en el viaje apostólico de León XIV a España.

El Papa ha sido el gran protagonista de este viaje, “pero, junto a él, es necesario resaltar la respuesta del pueblo de Dios”, afirman los obispos de la Permanente. “Gracias por vuestra presencia en calles, plazas, estadios y templos en Madrid, Barcelona, San Felíu de Llobregat, Canarias y San Cristóbal de la Laguna. Gracias también por vuestro seguimiento a través de los medios de comunicación en el resto de España. Gracias por vuestro entusiasmo y paciencia, por la alegría y testimonio de fe. Gracias a las familias, tantas que habéis presentado a vuestros hijos recién nacidos para recibir la bendición del Papa. Gracias a los sacerdotes que habéis acompañado grupos, a los consagrados y a los millones de laicos que habéis recogido la insistente invitación del papa León XIV a ser Iglesia en el mundo”, añade la nota de la Comisión Permanente de la CEE.

La gratitud del episcopado a la sociedad española “por su cercanía al sucesor de Pedro y por la comprensión ante las inevitables molestias que ha supuesto la logística del viaje”, se hace extensiva también a la Casa Real, a las Cortes Generales, a todas las administraciones públicas, a los medios de comunicación, a los voluntarios y a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado “por su extraordinaria colaboración”.

En su mensaje, los obispos concluyen: “Os aseguramos nuestro compromiso para acompañar todo lo que el Papa ha sembrado en estos días. Os animamos a leer los discursos, a compartirlos y ponerlos en práctica. El viaje en sí mismo ya ha merecido la pena, nos ha hecho alzar la mirada y contemplar la Cruz gloriosa de Jesucristo, fuente de alegría y consuelo. Continuemos juntos el viaje en comunión y misión para anunciar el Evangelio, cuidar la dignidad de la persona humana y servir al bien común”.