SANT RAFEL CELEBRA EL SÁBADO 24 SU FIESTA PATRONAL

SANT RAFEL CELEBRA EL SÁBADO 24 SU FIESTA PATRONAL

La parroquia y el pueblo de Sant Rafel celebran el sábado 24 de octubre su fiesta patronal. Como es tradicional, habrá misa solemne a las 12 del mediodía, seguida de procesión, presididas por el obispo de la diócesis, Mons. Vicent Ribas.

La parroquia de Sant Rafel, creada por el primer obispo de Ibiza, Manuel Abad y Lasierra, en la división parroquial de 1785, es una de las tres únicas completamente interiores de la isla, ya que su territorio no llega hasta el mar. Se le asignaron las véndes de sa Creu y sa Bassa Roja, que dan a la vertiente de Sant Antoni, y las de Forca y es Fornàs, orientadas hacia el Pla de Vila.  Aunque en el decreto de erección el obispo Abad y Lasierra afirmaba que se trataba de tierras “despobladas y sin cultivar”, la realidad era bien distinta, como puso de relieve el canónigo  e historiador Joan Marí Cardona, natural precisamente de Sant Rafel, al señalar la contradicción entre esa afirmación y otra contenida en el mismo decreto de creación de la parroquia, que cifraba en “cien familias” las que residían en su territorio; un año más tarde, en 1786, eran ya 132 familias, según el primer padrón parroquial. Hay que tener en cuenta que, en esos años, parroquias a las que en ningún caso se le había atribuido despoblación, como Sant Jordi, Jesús o Sant Carles, rondaban o superaban ligeramente el centenar de familias.

Como solía ser habitual, hubo disputas entre los pobladores sobre el lugar más apropiado para edificar el templo, hasta que el obispo impuso su autoridad y zanjó la controversia. No obstante, una vez tomada la decisión, la población se afanó por realizar rápidamente las obras, hasta el punto de que la iglesia de Sant Rafel fue la primera que se terminó de entre todas las que tuvieron que comenzar a construirse tras la división parroquial de la isla. El obispo Climent Llocer dejó testimonio de ello a su llegada a la sede episcopal ibicenca (1795): “De les nou esglésies que els propis feligresos havien de construir, només he trobat acabada la de Sant Rafel”.  El altar mayor había sido bendecido en 1793. En 1854 tuvieron que realizarse importantes obras de consolidación del templo, ya que su bóveda presentaba deficiencias y muchos feligreses temían que pudiera derrumbarse; en 1864 se amplió la casa parroquial y en 1877 se construyeron los porches que posee en la actualidad.